Él es Fabrizio Prada
Por Fabrizio y Renato Prada
Fabrizio Prada nació peinado de raya al lado en Lovaina, Bélgica el 11 de julio de 1972. En la clínica, siete enfermeras se peleaban por bañarlo, inculcándole una pasión por la higiene, y despertando sus primeras fantasías eróticas.
A los cuatro años, se mudó a México, trayendo consigo a sus padres: la historiadora del arte Elda Rojas Aldunate y el prestigiado escritor boliviano Renato Prada Oropeza, quien un par de décadas después se convertiría en su co-guionista de cabecera, aunque sin compartir regalías.
Entre los siete y nueve años, participó en el taller infantil de creación literaria en El Ágora de la Ciudad de Xalapa, impartido por el cineasta Octavio Reyes, donde tuvo sus primeras experiencias cinematográficas haciendo junto a otros niños, un largometraje audiovisual en el que un venusino de nombre Vigorito, viajaba de planeta en planeta hasta llegar a la tierra, donde tomó la forma de Fabrizio, que se enamoraba de una mujer bella, Liliana Calatayud, a la cual gustaba acariciarle las piernas.
Desde sus trece años, y durante toda la escuela secundaria, comenzó a estudiar fotografía guiado e impulsado por el profesor Andrés García Ponce, de quien aprendió el arte del encuadre, que sigue influyéndolo en su trabajo actual, combinándolo con las técnicas del tratamiento digital de imagen que le enseñó Alejandro “Mondi” Ramos años después.
A los 14 años incursionó en el periodismo como reportero de espectáculos y desarrolló un par de columnas entre las que destaca “Y… cayeron” La novedad de ella radica en que Fabrizio cada semana inventaba una noticia y salía a las calles a preguntar a la gente su opinión al respecto; conseguía casi siempre comentarios absurdos y afirmaciones acerca del conocimiento de tal hecho. Un año después estuvo a cargo de dos secciones del periódico y del suplemento dominical.
En 1991, dirigió su primer cortometraje, “El final de la ruta”, estelarizado por su hermano mayor, Ingmar Augusto (actualmente doctor en Física), por el papá de un amigo y una exótica mujer que descubrió en la calle. Rodado en VHS, fue basado en un cuento que su padre escribió especialmente para su realización.
Del 93 al 95, estudió en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, especializándose en dirección. Su documental escolar “Soy un niño todavía”, participó en más de cincuenta festivales internacionales de cine, ganando en la mayoría premios y menciones.
Desde su regreso a México, realizó una veintena de cortometrajes independientes, usando el video digital, pocas semanas después de que esta tecnología haya sido lanzada.
En el 2001, el legendario actor Hugo Stieglitz lo apoyó para producir su opera prima, “Tiempo real”, que abrió una nueva categoría en Guinness World Records™, al ser la primera película hecha en una toma a una cámara en la historia del cine: un plano secuencia de 86 minutos, ganador del One Take Film Festival en Croacia y del International Non-Budget Film Festival en Cuba.
Debutó como actor en el filme boliviano “Di buen día a papá”, en el cual personificó a Fabrizio, personaje creado especialmente para él: un estudiante mexicano que asiste a la conmemoración de la muerte del Che Guevara y que trata de ligarse a una sueca que lo acompaña en la caravana, misión lamentablemente fallida.
En 2008, se convirtió en el ídolo de la piratería con su comedia “Chiles Xalapeños”, que rompió todos los récords siendo la película mexicana más vendida en el mercado negro antes de su lanzamiento, circulando millones de copias en todo el país con una decena de portadas diferentes, todas ellas dignas de competir en el concurso mundial de cursilería.
Su comedia corta “Hijo de Perro”, de 2022, ha ganado diez premios internacionales en Singapur, Japón, India, Holanda, Brasil, Portugal, España y Estados Unidos de América (países, todos, menos exóticos que la tal comedia).
Luego de que una novia europea oriental lo persiguiera con un cuchillo de untar, decidió valorar su soltería, transmutarla en creatividad y volcarla en aportes al arte cinematográfico. Por ello, ha recibido los siguientes premios: mundial “César Vallejo”, en Perú; “Jorge Luis Ortiz” de la Organización Cultural Vera-Danza, internacional de paz “Doctor Juan Martínez Cuenca” y de arte y cultura “Mil Mentes Por México Internacional”, en México.
Desde 2012, es fundador y director del Festival Mundial de Cine de Veracruz, en el que impulsa la exhibición de películas independientes de todo el mundo, como las que él hace: extremas, sin dinero, pero con harta pasión.
Como no sólo de pan vive el hombre (y fascinado, desde siempre, por lo trascendencia), ministra clericalmente en la Iglesia Ortodoxa.
Cineteleasta, titulado en Teología y en Psicología Positiva, recibió el Doctorado Honoris Causa, por parte del Claustro Doctoral Hispano Mundial de Líderes Globales, en Oaxaca, México, en 2022.
Su mamá Elda, quien ordena en casa de Fabrizio lo que éste malpone, lo considera creador del Tai Chi acuático y catador de carnes y cervezas exquisitas.
Cuenta con seis largometrajes y tiene preparados varios guiones en distintos géneros y su afiebrada imaginación no descansa ni se desalienta, pues está firmemente convencido de la verdad del refrán: “A Dios rogando y con el mazo dando”.
Hablemos de proyectos
Prada Films cuenta con múltiples proyectos cinematográficos de diversos géneros, estilos y presupuestos.
Si deseas incursionar en la producción de cine e invertir, puedes agendar una videollamada para presentarte los distintos títulos de acuerdo a tus intereses.